Cómo conservar mermeladas caseras
Hacer mermelada casera siempre es una buena opción para aprovechar nuestras frutas y de paso tener un alimento rico y nutritivo. Por eso es importante que al almacenarlas te preocupes de que los frascos estén correctamente esterilizados, sin abolladuras o fracturas y con tapas que cierren correctamente. La mejor forma de saber si una tapa cierra bien es llenar el frasco de agua, cerrarlo y ponerlo de costado. Si pierde contenido, esa tapa no nos servirá y habrá que cambiarla.
Además de esterilizados, los tarros deben permanecer limpios y secos en todo momento.
Hoy te enseñaremos cómo conservar la mermelada artesanal con métodos fáciles y sencillos. ¿Nos acompañas?
Baño María:
Rellena el frasco hasta el borde con tu mermelada recién hecha.
En una olla profunda, pon un paño de cocina en el fondo para separar tarros del recipiente y vierte agua. Preocúpate de que no cubra las tapas.
Pon al fuego para que comience a calentarse. Empieza por fuego lento unos minutos y sube poco a poco la temperatura.
El tiempo variará según el tamaño de los potes de mermelada, pero con un par de horas para los más grandes debería ser suficiente.
Una vez apagado el fuego, deja que vayan enfriando y colócalos en un lugar seco.
Comprueba que estén bien sellados para que la conservación sea óptima y guárdalos en un lugar oscuro y fresco.
Al vacío:
Deposita la mermelada caliente en los frascos bien secos y previamente esterilizados. Puedes usar con un embudo de boca ancha y rellena hasta casi el borde.
Cierra herméticamente las tapas y pon los frascos boca abajo hasta que se enfríen.
Las conservas a las que se les ha efectuado el vacío de esta forma, es mejor conservarlas en frío que a temperatura ambiente.
Pasteurizadas:
Una vez que tenemos nuestros frascos cerrados herméticamente, los introducimos de pie, en una olla con agua fría, que los cubra de unos 3 a 4 centímetros por encima.
Pon a hervir el agua. Te recomendamos poner paños en la base y laterales que los separen entre sí, para que no se golpeen.
Desde que comienza el primer hervor, espera de unos 20 a 30 minutos, luego sácalos y sécalos bien. No olvides guardar en un lugar seco.